GIL Javier

Expositor - España

Email: javi@nodo50.org

Investigador FPI del Departamento de Ciencia Política y de la Administración (UNED) y Doctorando en Sociología: Cambio Social en Sociedades Contemporáneas (UNED). Ha realizado estancias de investigación en la New York University (2016) y la State University of New York (2015). Sus investigaciones se centran en el estudio de las innovaciones tecnologías en relación al cambio social, el consumo, las economías colaborativas, el neoliberalismo, el trabajo y los movimientos sociales.

24/7: la nueva servidumbre y el trabajo de vivir

Partiendo de la idea de que la dicotomía libre/no libre no da cuenta de la complejidad de las actividades y las relaciones humanas insertas en los circuitos laborales, proponemos una cartografía del trabajo que puede aportar claves de sentido acerca de la cualidad eminentemente servil de nuevas experiencias productivas que, pese a su invisibilidad y su extrema informalidad, resultan cada vez más importantes para la comprensión de las pautas de producción de valor económico en nuestros días, así como de sus tendencias más significativas. 

A partir del estudio de dos ecosistemas concretos de trabajo informal, la actividad en las redes de la llamada “economía colaborativa” a partir del caso del mercado peer to peer Airbnb y el análisis del denominado “trabajo digital” en los circuitos de la recolección de datos y de la red social Facebook, compartiremos nuestra investigación de unos escenarios laborales que no sólo alteran la estructura misma de lo que usualmente entendemos por trabajo, sino que vienen a erosionar definitivamente algunos de los parámetros convencionales de la economía política. 

Un elemento clave en este análisis viene representado por las figuras del prosumidor y del produsuario, nuevos sujetos laborales que, amén de dislocar por completo dicotomías como trabajo/consumo, producción/reproducción o trabajo/no-trabajo, expresan en toda su complejidad el alcance de un modelo de acumulación de capital que bascula sobre la subsunción integral de la vida en el trabajo. A través del análisis concreto de algunas de las pautas fundamentales en la conversión del conjunto de la vida en esfera laboral, dibujaremos el mapa de una nueva servidumbre que, a partir de la naturaleza omnipresente y ubicua de los modos de trabajo analizados, nos ayuda a entender el giro cualitativo que en nuestros días redefine e intensifica el fenómeno de la explotación.

Dos elementos clave en nuestro análisis son la aplicación en el campo laboral de la metáfora de la “autocolonización”, propuesta por el antropólogo búlgaro Alexander Kiossev para nombrar una suerte de hegemonía sin dominación formal, así como la descripción de lo que llamamos trabajo invisible de cuarta generación, como punto actual de llegada en una pauta histórica de invisibilización del trabajo cuya genealogía se entiende a partir de tres generaciones previas: el carácter productivo del trabajo de reproducción puesto de relieve por el feminismo (primera generación); la desterritorialización y liofilización del trabajo industrial como resultado de los procesos de reestructuración productiva que disolvieron la hegemonía de la gran fábrica e impusieron el modelo de la producción ligera (segunda generación); y la esfera invisible del llamado “trabajo sumergido” que escapa a la economía formal, que tomó peso en los análisis sociológicos y económicos a partir de los años ochenta del pasado siglo (tercera generación). 

El valor explicativo del estudio del trabajo invisible prosumidor en hiperespacios como Airbnb o la red social Facebook, de carácter cada vez más masivo tanto en América Latina como en los universos latinos de Estados Unidos, descansa sobre una comprensión del fenómeno de la colonialidad que, más allá del mero análisis de los vestigios vivientes y racializados de la etapa histórica colonial, entiende dicho fenómeno como racionalidad propia de un modo de acumulación de capital y de desposesión que en nuestros días encuentra en la materialización integral de la colonización total de la vida su horizonte de sentido. Lo que proponemos a partir de nuestra experiencia investigadora concreta es, en definitiva, explicar analíticamente la emergencia de una suerte de biocapitalismo que, además de producir valor extrayéndolo de la vida humana (zoe), coloniza el conjunto espacio-temporal de la vida social (bios).