HAWKINS Daniel

Expositor - Colombia

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Magister de Economía Política Global y Doctor de Ciencias Políticas, ambos de la Universidad de Kassel, Alemania. Desde hace siete años él trabaja en la Escuela Nacional Sindical ENS de Colombia donde, actualmente, es el Director del Área de Investigación. Daniel ha publicado artículos académicos sobre el mundo de trabajo en Colombia, la economía informal, los tratados de libre comercio, las relaciones laborales en las empresas multinacionales y campañas de resistencia de trabajadores colombianos.

Capitalismo, producción y trabajo: el caso de la floricultura en Colombia 1960-2015

Desde los años 1970 se vienen produciendo cambios estructurales en el sistema capitalista y transformaciones de los modelos productivos y en las relaciones laborales. En ese sentido, algunos autores destacan que se trata de la consolidación del capitalismo con su tendencia al aumento de los oligopolios y la financiariazación de la economía; del paso de keynesianismo/fordismo al neoliberalismo/posfordismo o de la rigidez fordista a la flexibilidad del lean production. Por el contrario, otros observan una taylorización periférica de la economía; de hecho, el auge de las condiciones de trabajo precario o análogo a la esclavitud de la India, Vietnam, China, Brasil o Colombia, entre otros países, sugieren que la estrategia de las empresas para garantizar la tasa de beneficio ha usado la relocalización y la tercerización más que la transformación definitiva de la cadena de valor.
El efecto sobre el mundo del trabajo de estos escenarios de cambio o permanencia ha sido analizado para diferentes regiones y países mostrando la tendencia a la flexibilización, intensificación y precarización con sus efectos negativos sobre las condiciones laborales y el ejercicio de la actividad sindical. En ese contexto, la ponencia reflexiona sobre el surgimiento y desarrollo del sector de la floricultura en Colombia, desde sus inicios a finales de los años 1960 hasta el presente; actualmente la floricultura colombiana ocupa el segundo lugar del mundo en exportaciones y emplea más de 130 mil personas.
Este estudio de caso permite observar muchas de las transformaciones de la economía política global de las últimas cuatro décadas. Primero, porque su consolidación en Colombia se da como respuesta local a la necesidad de escapar de la dependencia de la economía colombiana de la volatilidad asociada a la producción del café; segundo, refleja la búsqueda de movilidad inherente del capital, como estrategia para superar las barreras del crecimiento de utilidades de la industria floricultora estadounidense, basados en los costos laborales relativamente más altos de otros países y los obstáculos climáticos y geográficos. Igualmente, la floricultura en Colombia se ha construido sobre la base de políticas empresariales antisindicales y estrategias de organización laboral que buscan aumentar, continuamente, la productividad a través de la intensificación del trabajo, tanto por tiempo trabajado como por rendimiento y por jornada. Además del fomento de la tercerización laboral, práctica que reduce costos laborales no integrales y desestabiliza los proyectos de vida de las y los trabajadores subcontratados.
La ponencia combina una amplia revisión bibliográfica con entrevistas de trabajadores del sector, dirigentes sindicales, y expertos nacionales. Al final se concluye que las empresas de flores se han adaptado eficientemente a las reestructuraciones de la economía global y la alta competitividad del mercado; eso se ha expresado en la transformación flexible del método y de los procesos de producción, una diversificación de las variedades de flores exportadas y los mercados de destino, procesos de reconfiguración empresarial (fusiones, consolidaciones horizontales y verticales), continuos cambios tecnológicos. Pero el crecimiento de este sector en Colombia también se ha dado a través de un agresivo proceso de la intensificación del trabajo, la feminización de la mano de obra y el fomento de estrategias antisindicales, como el uso de pactos colectivos, despidos injustos de trabajadores sindicalizados y la propagación implícita de una cultura empresarial que no tolera la existencia de organizaciones sindicales que afilien y negocian en favor de las y los trabajadores del sector.