HERNÁNDEZ Juan Luis

Expositor - Argentina

Email: juanluishernandez50@gmail.com

Licenciado en Historia y Doctor en Historia por la Universidad de Buenos Aires. Docente de historia latinoamericana en la Universidad de Buenos Aires y en la Maestría en Estudios Latinoamericanos y del Caribe de la Universidad Nacional de Rosario. Compilador de La Revolución Boliviana. Documentos Fundamentales, 1952-1964, (Buenos Aires, 2007) y cooordinador de Bolivia. Conflicto y cambio social, 1985-2009 (Buenos Aires, 2010). Integrante del colectivo editorial de la revista Ni Calco Ni Copia.

Izquierda, nacionalismo y movimiento obrero en Bolivia (1946-1986)

En 1991, reflexionando sobre la recepción del pensamiento de Gramsci en Bolivia, Fernando Calderón sostenía que la Tesis de  Pulacayo y la Tesis de Ayopaya habían marcado, desde el trotskismo y el nacionalismo, respectivamente, las prácticas, los programas y los proyectos políticos que atravesaron la historia del país desde 1946 en adelante. Por su parte, René Zavaleta Mercado insistió en sus últimos escritos en la centralidad obrera, señalando que, por lo menos desde 1940, la historia de Bolivia fue un duelo entre los militares y la clase obrera. El reconocimiento de la centralidad  política que iba a asumir el proletariado minero en Bolivia fue el gran mérito que este autor le atribuye a la Tesis de Pulacayo, que la proclamó aun reconociendo su escaso peso demográfico y su aislamiento territorial. Desde este punto de vista, según Zavaleta, el poder en Bolivia se resumía en un eje  vertical que atravesaba las principales ciudades del altiplano, La Paz, Potosí, Oruro: quien controlara esos tres grandes centros urbanos, más los enclaves campesinos como Achacachi y Cliza, más los distritos mineros, controlaba el país.

Este trabajo intenta reflexionar sobre las derivas políticas del movimiento obrero boliviano y sus organizaciones más representativas -la Federación Sindical de Trabajadores Mineros de Bolivia (FSTMB) y la Central Obrera Boliviana (COB)- durante el período 1946 a 1986. Su hipótesis fundamental es que, a diferencia de lo sucedido en otros países latinoamericanos, donde la construcción de hegemonía al interior del movimiento obrero por parte de una tendencia política (el nacionalismo en México o la izquierda en Chile) excluyó o dificultó en extremo la intervención de otras tradiciones ideológicas, en Bolivia el tradicional radicalismo de los trabajadores mineros emergió en el contexto de un proceso inacabado de construcción de hegemonía política, expresado en la convivencia de tendencias marxistas y nacionalistas en el movimiento sindical boliviano. Para el recorrido propuesto se utilizarán como fuentes primarias los documentos políticos del movimiento obrero boliviano, la prensa escrita y los testimonios y memorias de los principales protagonistas.