VALENZUELA Jaime

Expositor - Chile

Email: jvalenzm@uc.cl

Doctor en Historia y Civilizaciones por la École des Hautes Études en Sciences Sociales (París), Profesor titular del Instituto de Historia y Editor General de la revista Historia de la Pontificia Universidad Católica de Chile. Investiga sobre migraciones y esclavitudes indígenas, con énfasis en la captura y tráfico de mapuches de la guerra fronteriza de Chile. Su libro más reciente es: América en diásporas. Esclavitudes y migraciones forzadas en Chile y otras regiones americanas (siglos XVI-XIX) (2016).

¿Esclavos, depositados o encomendados? Las encomiendas de indios en la coyuntura de abolición y recomposición de la esclavitud indígena en Chile (1670-1730)

Desde los primeros avances de la conquista y, sobre todo, luego de encontrar la resistencia armada de los habitantes del sur de Chile, los hispanos comenzaron una intensa y sistemática captura de indios de origen mapuche y huilliche, los que eran trasladados como mano de obra forzada hacia Chile central, las minas de la región centro-norte (Coquimbo) e, incluso, a la capital del virreinato del Perú. Desde 1608 y hasta al menos 1674, este fenómeno se acrecentaría a raíz de la legalización de su esclavitud, como indios capturados en “guerra justa”.

A partir de una serie de expedientes de asignación de encomiendas para fines del siglo XVII y primeras décadas del XVIII, hemos relevado los datos de vida, orígenes geográficos, dinámicas de circulación y regímenes legales de indígenas que, si bien aparecen encomendados, tenían un origen vinculado a su captura en el contexto de la violencia bélica y la deportación forzada desde “tierra adentro” (al sur de la frontera de guerra definida por el río Biobío).

Nuestra ponencia sistematiza los datos encontrados con el fin de observar, en el seno de la asignación de estas nuevas encomiendas, la dinámica de recomposición que sufrió la práctica esclavista luego de su abolición en 1674. Recomposición donde fueron incorporados indios “sueltos” y antiguos esclavos que, pese a su libertad formal, se hallaban “depositados” –es decir, adscritos laboralmente a un hispanocriollo, generalmente a su antiguo amo, por un período de tiempo posterior a su “liberación–. Estos “depósitos” fueron legalizados por cédula de 1686, y recién serían anulados –lo mismo que las encomiendas “en razón de depósito”– en 1703. No obstante, vemos una práctica constante en el tiempo que tiende a refrendar esta transición legal del “depositado” a una recategorización como “encomendado”, en lo que podría ser visto como una estrategia hispanocriolla para consolidar dicha adscripción laboral y personal en forma permanente, y darle una estabilidad legal en el tiempo, burlando así tanto la propia abolición de la esclavitud como la inminente liberación de los “depositados”.

Nuestro trabajo contempla un marco temporal que abarca desde algunos años antes de la abolición de la esclavitud  –años que coinciden, paradojalmente, con un auge marcado en las razias, secuestros y traslados de mapuches y huilliches hacia el norte de la frontera– y termina algunos años después del gran alzamiento de 1723, considerando que este hecho sin duda pudo gatillar o reforzar dichas tendencias, en la medida en que justificaba las acciones de guerra represiva y, por lo mismo, los usos esclavistas que ya formaban parte de las prácticas arraigadas en Chile colonial.